ORDENACIÓN,
DESENVOLVEMENTO E URBANIZACIÓN DO ÁMBITO DA UI-8 DO BARRIO DA TINERÍA EN
LUGO, PARA A REHABILITACIÓN DO PAZO DE DONA URRACA E EDIFICIOS CONTIGUOS E
PARA A CONSTRUCIÓN DAS NOVAS EDIFICACIÓNS

FICHA TÉCNICA

Autores: Santos Mera Arquitectos + ByE Arquitectos

Cliente: Instituto Galego da Vivenda e Solo. Xunta de Galicia

Fase: Propuesta. Anteproyecto. Primer Premio.

Fecha Proy.: Junio 2025

Infografias: Pablo Otero Novoa

DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO

La propuesta da respuesta, en cada una de sus actuaciones, al objetivo general citado de poner en valor y relacionar las 3 épocas que confluyen en el ámbito de actuación:

Para poner en valor los restos de la época romana nos basamos en trazados geométricos de las direcciones del Decumanus Maximus y Cardo Maximus de la antigua Lucus Augusti, según las investigaciones arqueológicas realizadas hasta la fecha, y que vienen de los descubrimientos y estudios realizados sobre el Foro Romano que se ubicaba en la ciudad, tal y como se cita, por ejemplo, en el estudio publicado de Covadonda Carreño Gascón, arqueóloga del Servicio Municipal de Arqueología de Lugo, “El Foro Romano de Lucus Augusti: la primicia de su descubrimiento”.

En dichos estudios el Foro Romano consistiría en un amplio espacio rectangular, en el que se incluirían “al menos de manera simbólica, los tres ámbitos característicos de los llamados foros tripartitos: área sacra, plaza pública y basílica”, y su situación geométrica nos marcaría la dirección del Decumanus Maximus, como eje transversal al conjunto, “hasta el momento el mejor conocido dadas las numerosas intervenciones arqueológicas con él relacionadas, sobre todo en su decurso hacia poniente”, hacia el ámbito que nos ocupa en la presente propuesta, intervenciones arqueológicas que han sacado a la luz tanto trazados de la calzada como de la cloaca que discurría bajo ella, muy bien estudiada y documentada también esta última en fechas recientes.

La dirección del Decumanus Maximus nos define, a su vez, la dirección del Cardo Maximus, perpendicular al mismo, direcciones que coinciden, en gran medida, con las trazas de los cerramientos de los restos de la villa romana que se ubican en el ámbito de actuación, algo lógico dada la ortogonalidad con la que se realizaban los trazados de los asentamientos romanos, y es esta coincidencia la que nos va a marcar las pautas geométricas del desarrollo de todo el ámbito urbano en el que se trabaja.

Para poner en valor los elementos de la época medieval, concretamente el antiguo Pazo de Doña Urraca, se propone la rehabilitación del mismo para un nuevo uso como espacio de exposiciones, el cual se desarrolla en las 4 salas con las que cuenta, además de las galerías exteriores, y se completa con parte de las plantas bajas de los edificios de Rúa do Miño 19 y 21, abriendo el edificio a sus dos orientaciones, tanto a la propia Rúa do Miño, desde la que se proponen realizar los accesos principales al Pazo rehabilitado, como a la nueva plaza interior que se genera, y cuya cota en su ámbito próximo mantiene los niveles del propio Pazo, tomando la rasante +449,15 del ámbito porticado exterior de su planta baja como cota +0,00 de toda la actuación.

Y para conseguir que la época contemporánea actúe como aglutinador y altavoz de estas épocas anteriores se propone actuar en edificaciones que traigan vida al barrio de la Tinería, tanto nuevas como rehabilitadas, que generarán diferentes espacios para usos terciarios, así como un importante número de nuevas viviendas, todas ellas pensadas con un carácter social, proponiendo la construcción de viviendas que cumplan los parámetros de la Protección Pública, y concebidas desde la austeridad, la integración y el respeto a las preexistencias.

Estas nuevas edificaciones, además de traer la vida al barrio que se necesita, evitando la excesiva gentrificación en la que están cayendo la mayoría de nuestros cascos históricos, ayudarán a configurar el nuevo espacio público que se genera, ordenando los recorridos peatonales y enmarcando las vistas más interesantes, tapando medianeras y traseras de las edificaciones existentes.

Estas actuaciones podrán servir, a su vez, de efecto tractor que ayude a dinamizar otras actuaciones en el barrio, animando a la rehabilitación de otras edificaciones que lo necesiten, atrayendo un comercio que no se centre exclusivamente en actividades hosteleras, dotando al ámbito de nuevos contenidos culturales, generando espacios públicos abiertos que favorezcan la vida “de barrio”…